
La Fundación “Estrategias para el desarrollo económico y social de la provincia de Jaén” inició su andadura en 1998 con un objetivo fundamental: elaborar e implementar el Plan Estratégico de la provincia de Jaén, en cuya redacción se implicó una completa representación de la sociedad jiennense en la que se incluyeron desde administraciones como la Diputación Provincial, la Junta de Andalucía, los ayuntamientos de Jaén y Linares y la Administración General del Estado –que se incorporó unos años más tarde–; hasta las asociaciones para el desarrollo de las comarcas de Sierra de Cazorla, Sierra Mágina, La Loma y Las Villas, Sierra de Segura, Sierra Sur, El Condado y Campiña Norte; sin olvidar, por supuesto, a la Universidad de Jaén, a la Confederación de Empresarios de Jaén, a los sindicatos UGT y CCOO, a la Cámara de Comercio e Industria de Jaén (extinta actualmente) y a entidades financieras como Caja Rural de Jaén, CajaSur, Unicaja o Caja Granada (CaixaBank en la actualidad), así como a las Cámaras de Comercio e Industria de Linares y Andújar, que se incorporaron posteriormente.
El éxito del I Plan Estratégico de la provincia de Jaén –que sirvió de base para que el Gobierno de España aprobara su participación en la iniciativa ActivaJaén– nos impulsó a poner en marcha un segundo plan que, con el consenso de todos sus integrantes, se convirtió en la hoja de ruta de la provincia. En esta nueva etapa, se incorporaron de forma decidida las nuevas tecnologías –sobre todo a través de esta web y las redes sociales– con la intención de favorecer la participación social y la implicación ciudadana en el desarrollo de las diferentes fases de este segundo plan estratégico.
El II Plan Estratégico de la provincia de Jaén vio la luz en marzo de 2012, un modelo de provincia basado en el consenso y en la unión de voluntades en torno a este proyecto común, cuyo horizonte temporal se fijó inicialmente en 2020 y se amplió, posteriormente, hasta 2023, en aplicación de la regla N+3 establecida por los Reglamentos de los Fondos Comunitarios. Un documento vivo que ha ido adaptándose a los diferentes retos a los que nos hemos tenido que enfrentar para encarar con visión de futuro las crisis económicas internacionales por las que hemos atravesado (gran recesión, pandemia COVID-19 o guerra de Ucrania), que nos han obligado a todos y a todas a replantear nuestro modelo económico.
Una vez transcurrido el periodo de implementación del II Plan Estratégico, ha tocado hacer balance de lo realizado y de las metas alcanzadas. Los resultados de la Evaluación Final han permitido constatar un avance medio en la consecución del objetivo general, con un grado de implementación medio-alto en más del 50% de los 102 objetivos fijados cuando se diseñó el II Plan, y un 80% de sus proyectos con un nivel de ejecución superior al 60%. Este proceso también ha permitido identificar los retos a los que se enfrenta la provincia en los próximos años y los nuevos proyectos/actuaciones estratégicos para el futuro de Jaén. Esta información será la base para el inicio del diseño de una nueva estrategia, que dará comienzo en 2025, con su horizonte temporal fijado para 2030.
Esta nueva hoja de ruta, la Estrategia Jaén 2030, debe dar respuesta a los retos actuales y futuros a los que nos enfrentamos, a través del consenso y de la integración de opiniones y aportaciones valiosas, como viene ocurriendo en esta fundación y en las comisiones de estrategia que la integran, que son clave para una buena planificación. Esta es, sin duda alguna, el pilar y la base de una buena gestión territorial.
Entendemos que la participación social, que es imprescindible para que el resultado final, tenga todo el respaldo y el mayor consenso social posible, especialmente ahora que nos encontramos en un momento crucial para la labor que se está llevando a cabo desde la Fundación Estrategias, con el inicio del diseño de la Estrategia Jaén 2030, que nos va a permitir potenciar las capacidades de nuestro territorio, reforzar su competitividad, lograr su desarrollo sostenible (económico, social y medioambiental) y afrontar los desafíos que nos plantea el contexto actual, con la implicación de las administraciones públicas, los agentes sociales y económicos y, en general, de toda la ciudadanía. Es el mejor camino posible. La sociedad necesita una respuesta planificada a los retos y a las situaciones de crisis a las que hemos tenido y estamos teniendo que hacer frente, y no a cualquier precio, sino con un plan, el Estratégico, que aporte soluciones y medidas duraderas y sólidas.
La provincia ha avanzado en autoestima y en optimismo desde que comenzara su proceso de planificación estratégica territorial hace más de veinte años, que supuso un cambio de actitud, pero aún es una asignatura en la que debemos recuperar ciertos capítulos y conseguir un sobresaliente. Jaén tiene capacidades para ello y además atesora numerosos potenciales. Solo debemos seguir creyendo en ellos, y qué mejor forma de hacerlo que con la implicación en el diseño de una nueva planificación para nuestro territorio, la Estrategia Jaén 2030, que va a permitir seguir ideando colectivamente el futuro de la provincia, una nueva hoja de ruta fruto del consenso y del compromiso colectivo.